Avalista hipotecario, ¿a qué te comprometes?

Comprar una vivienda no es fácil para casi nadie, pero para algunas personas resulta más complicado. Es posible que estén a punto de cumplir los requisitos del banco, pero les falte algo más. ¿A qué nos referimos? A un avalista hipotecario. Si te han propuesto avalar una operación de este tipo, en las siguientes líneas descubrirás a qué te estás comprometiendo.

¿Cuáles son las responsabilidades del avalista hipotecario?

Como ya hemos comentado, la figura del avalista hipotecario está muy presente en las operaciones de este tipo. Por eso, es importante que conozcas las responsabilidades que conlleva aceptar este importante papel. Lo habitual es que necesiten un aval las personas jóvenes que no cuentan con grandes ahorros o cuyos ingresos son algo justos para asumir el pago. Suelen ser los padres los que asumen esta figura y durante la crisis económica causada por el estallido de la burbuja inmobiliaria muchos perdieron sus propias viviendas.

Sin embargo, es posible avalar a otro sin correr un riesgo tan grande como el comentado o al menos minimizándolo. Por ejemplo, el aval se puede mantener solo hasta que se haya pagado un porcentaje de la vivienda.

Vamos a poner un caso imaginario, pero que podría ser real. Una pareja quiere comprar una vivienda, pero no es suficiente con financiar solo el 80 % de la compraventa, necesitan el 90 %. Entonces, sus padres actúan como avalistas de ese 10 %. Cuando se paga, los avalistas quedan libres de cualquier responsabilidad.

Es cierto que si la pareja que acabamos de mencionar tiene buenos ingresos, podría solicitar un préstamo personal que cubra esa cantidad. No obstante, no es una opción muy recomendada, ya que además de pagar más dinero por ese préstamo que por una hipoteca, se corre el riesgo de sobreendeudamiento.

¿Qué obligaciones suele tener el avalista hipotecario?

Es innegable que cada caso es único y también los son las condiciones de las diferentes entidades bancarias. Partiendo de este punto, te interesa conocer las obligaciones que suelen tener los avalistas hipotecarios, son estas:

Qué cubre el aval. El aval debe cubrir el porcentaje de la hipoteca o cualquier otro gasto que no pueda asumir el titular de la hipoteca. Es un aspecto que debe quedar reflejado en la escritura hipotecaria.

• Limitación de la responsabilidad. Como ya hemos comentado, se puede limitar la responsabilidad del avalista. De hecho, es recomendable hacerlo. Es necesario establecer por escrito qué cantidad cubre el avalista y en qué momento quedará liberado.

• Información. El avalista está obligado a dar información veraz sobre su situación económica y sobre cualquier otra cuestión que sea relevante para el papel que va a desempeñar.

Responsabilidad. A no ser que se indique lo contrario en la escritura, el avalista es responsable de todo a lo que se comprometa en el contrato.

• Herencia. La responsabilidad del avalista pasará a sus herederos en el caso de que este muera.

¿Es buena idea ser avalista hipotecario?

Si somos francos, ser avalista hipotecario no conlleva ningún beneficio para quien lo es. Es más, en algún momento podría ser incluso un problema. No obstante, está claro que cuando se avala a alguien es porque se busca su beneficio, así que, debes analizar si te compensa y lo segura que resulta la operación.

De todas formas, es importante que analices bien a qué te vas a comprometer, que compruebes la solvencia económica de la persona a quien vas a avalar y que busques siempre las mejores condiciones.

Ahora que ya sabes qué es un avalista hipotecario, te toca decidir si es te compensa serlo.

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