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Comprar una casa con piscina

Comprar casa piscina

Una piscina requiere mantenimiento y tiempo, sin embargo, es una manera de tener privacidad y relajarse en tu propia casa

Tener una casa con piscina y jardín es el sueño de la mayoría, porque disponer de una piscina dentro de tu propiedad es sinónimo de calidad de vida. No obstante, hay que tener en cuenta que una piscina también quiere decir mantenimiento y, por lo tanto, gastos en productos y averías que puedan surgir.

Puede ser que estés interesado en comprar una casa y quieras que en ella haya una piscina. Tener un jardín grande con tu propia piscina es un lujo, sobre todo, si se trata de una vivienda para una familia con niños. Durante los meses de verano puedes disfrutar sin tener que preocuparte de ir a la playa con todos los trastos o estar pendiente de los niños.

El precio cambia según el tipo y el tamaño de la piscina y la casa

 Aunque todo parezca perfecto, cuando compras una vivienda con piscina hay ciertas cosas que debes considerar. Primero de todo, la inversión que tienes que hacer es muy importante. Si el precio de las viviendas ya está bastante elevado, una con terreno y que disponga de estas comodidades aun más. No obstante, piensa que si necesitas un jardín lo más seguro es que tengas que comprar a las afueras de la ciudad o en el campo, lo que abarata el precio.

El precio variará en función del tipo de vivienda y su tamaño, pero también de la piscina y cómo sea. Hay que pensar que, para una piscina, las casas que puedes comprar son: unifamiliar, de campo o, en el caso de querer vivir más céntrico, un piso o una casa en una urbanización o comunidad con piscina.

Por otro lado, cuando solicitas una hipoteca para comprar este tipo de viviendas, tienes que informar de si se trata de la residencia principal o la vacacional. Recuerda que las condiciones que ponen desde las entidades financieras no son las mismas para la casa habitual que para la segunda residencia. Para la residencia principal tienes más facilidades.

Si lo que quieres es comprar una casa vacacional, recuerda que, si tener una única casa ya conlleva mantenimiento, una segunda aún mucho más. Suelen ser casas en las que pasas poco tiempo; fines de semana y meses de verano, con lo que, durante meses están cerradas. Asimismo, tener un lugar donde ir a descansar y desconectar es el deseo de muchos y más aún si tiene jardín con piscina.

Ventajas y desventajas de tener una piscina

  Una piscina es todo un lujo. Qué más quieres que cuando la temperatura sea de 30oC puedas tirarte al agua sin salir de casa y tenerte que preocupar por los vecinos. Tener una piscina privada te aporta tranquilidad, porque seguramente estarás a las afueras de la ciudad o en el pueblo.

Afirman que tener una piscina une a las familias. Es una manera de dejar de lado móviles, ordenadores y videojuegos para disfrutar y pasar un rato de desconexión en el sol. Bañarse es una buena manera de pasar tiempo con los niños o amigos. Porque es lógico que, si te gusta hacer celebraciones en casa, la piscina será el punto de encuentro de todos, sobre todo en verano. 

A la hora de mudarse, decirle a la familia que vas a una casa es mucho más fácil. Muchas empresas de mudanzas dicen que cuando el traslado es hacia este tipo de viviendas, suelen ser mucho más rápidas y agradables. La gente suele tener ganas de disfrutar de un hogar con jardín. 

Si tienes que construir la piscina, ten en cuenta que tienes que solicitar una licencia que concede el Ayuntamiento. Si la construcción se considera obra menor, tienes que pagar un impuesto del 4%, pero si es una obra mayor un 6%. Por ello, es más sencillo comprar directamente una propiedad con piscina. Te ahorrarás dolores de cabeza.

El mantenimiento y la limpieza de la piscina

Aunque normalmente todas las piscinas son outdoor, es decir, que se sitúan fuera, hay algunas casas que tienen piscinas indoor. Estas no requieren de tanto mantenimiento, porque no están expuestas a las condiciones climáticas de las del jardín.

Las piscinas descubiertas son sinónimo de limpieza semanal, tienes que destinar un tiempo a quitar las hojas u otras cosas que pueden caer dentro del agua. Tenerla limpia es una manera de evitar que tengas que vaciarla y volverla a llenar a menudo. Cada semana también se recomienda aspirarla y quitar arena o restos que puedan quedar en el fondo.

Si tienes una piscina, mensualmente tienes que hacer los tratamientos adecuados. A nadie le gusta un agua verdosa en la que no puedas nadar, por lo que tienes que suministrar cloro, balancear el PH, cristalizar el agua, etc. Y hay que pensar que todos estos productos tienen un coste.

Por lo que hace al mantenimiento, se recomienda vaciar la piscina una vez al año. Al acabar el verano estaría bien vaciarla para desinfectar y lavar el vaso. De esta manera te evitas daños mayores o sorpresas el año siguiente.

Siempre cabe la opción de tener una piscina desmontable. Sin embargo, si estás seguro que la piscina la vas a utilizar y te va a salir rentable, una de construcción es más cómoda y, obviamente, bonita.

 No todo es bueno, porque tienes que hacerte cargo del mantenimiento y las averías. A una piscina le pueden pasar mil cosas, por lo que debes tenerla siempre limpia y que espete las normas del PH, cloro, etc. Si compras una vivienda en una comunidad, todas las tareas relacionadas con la piscina la harán otros y, además, los gastos se dividirán entre todos los vecinos. Mientras que, si tienes una piscina privada, lo tendrás que hacer todo tu. 

Si estás buscando comprar una vivienda con piscina y no sabes lo que te puede costar, Simula la hipoteca y descubre lo que tendrás que pagar de cuota mensual. Te harás una idea de la inversión que tendrás que hacer. Recuerda que desde Finteca nos encargamos de encontrarte la mejor hipoteca. Nuestro objetivo es que te olvides de hipotecas y que disfrutes directamente de tu casa con piscina.

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