Cómo vender piso con inquilino sin problemas

El mercado de la vivienda no es lineal, sino que cambia con frecuencia. Además no solo lo hace a nivel global o local, también cambian las necesidades de los propietarios. Puede que en un principio te haya parecido que la mejor opción es destinar tu propiedad al alquiler, pero que ahora pienses que lo mejor es deshacerte de la casa. Si es tu caso, te invitamos a descubrir cómo vender una vivienda con inquilino.

¿Es posible vender una vivienda con inquilino?

 

La primera duda que puedes tener es si es realmente posible vender una vivienda con inquilino. La respuesta es que es totalmente legal hacerlo. De hecho, está regulado en la Ley de Arrendamientos Urbanos, que incluso indica que el arrendatario tiene el derecho de tanteo, es decir, puede igualar la mejor oferta y quedarse con la propiedad. Eso sí, en el contrato de arrendamiento se puede pactar que el inquilino renuncia al derecho de tanteo, si ha sido así, entonces el propietario de la vivienda solo tiene que comunicar su intención 30 días antes de la venta.

Algo que puede ocurrir es que el dueño de la vivienda deje de pagar la hipoteca al banco. Entonces, la entidad financiera iniciará un proceso conocido como ejecución hipotecaria y la propiedad le terminará perteneciendo. Cuando esto ocurre, el contrato de alquiler sigue vigente y en las mismas condiciones, salvo en lo que respecta al propietario del inmueble.

¿Cómo debes notificar que quieres vender una vivienda con inquilino?

 

Uno de los aspectos más más importantes de todo el proceso es la comunicación al inquilino de tu intención de vender la vivienda. Te aconsejamos que sigas estos pasos:

  1. Debes comunicar a tu inquilino tu intención de vender la propiedad y que quede constancia de que lo has hecho. Aunque existen diferentes fórmulas para conseguirlo, te recomendamos que envíes un burofax, en que muestres tu deseo de vender la vivienda, el precio, la forma de pago y cualquier otro dato que sea de interés.
  2. El inquilino tiene un plazo de 30 días a partir de la comunicación. En ese tiempo puede igualar la oferta y quedarse con la vivienda.
  3. El propietario  dispone de un plazo para vender el piso de 180 días desde la comunicación al inquilino. Después de esa fecha, tendrá que comenzar de nuevo todo el proceso si aún no ha encontrado un comprador.

¿Qué sucede si no avisas a tu inquilino de que quieres vender la vivienda?

Si el dueño de la vivienda no avisa al inquilino, este podrá ejercer su derecho de retracto. Es decir, tiene derecho a comprar la propiedad a su nuevo dueño durante los 30 días posteriores a la venta. Eso sí, para hacerlo tendrá que abonar al comprador:

  • El precio de venta.
  • Todos los pagos asociados a la venta.
  • Los gastos necesarios realizados en la vivienda.

En el contrato de arrendamiento además de acordar que el inquilino no tiene derecho de tanteo, también se puede plasmar que no tiene derecho de retracto. Quizás sea la mejor forma de actuar si no tienes demasiado claro que la vivienda vaya a estar mucho tiempo alquilada o para tener la libertad de ponerla a la venta en cualquier momento sin contar con tu inquilino.

Ahora que ya sabes cómo vender una vivienda con inquilino, no dejes de dar los pasos para que todo el proceso sea correcto.

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