Permuta de viviendas: ¿qué es?

Permuta de viviendas

¿Qué hacen la mayoría de las personas que quieren cambiar de casa? Poner a la venta para comprar otra. De hecho, es posible que pienses que es la única opción, salvo que puedas adquirir una segunda propiedad. Sin embargo, existen otras alternativas. En las siguientes líneas queremos mostrarte una de ellas, nos referimos a la permuta de viviendas entre particulares.

Qué es la permuta de viviendas entre particulares

La permuta de viviendas entre particulares consiste en intercambiar tu casa con la de otra persona, puede ser un familiar, un amigo o un perfecto desconocido. Una permuta en sí es un compromiso de dar algo a cambio de recibir otra cosa. Se trata de intercambiar bienes, sin que haya de por medio una transacción económica.

Eso sí, hay que puntualizar que en la mayoría de las permutas de viviendas una propiedad suele tener un valor más alto que la otra. Cuando esto ocurre, puede existir una compensación económica de una de las partes a la otra.

Cómo se hace una permuta de viviendas entre particulares

Cuando las viviendas no tienen ningún tipo de carga, como una hipoteca, es necesario establecer el precio de cada una de las propiedades. Se puede hacer analizando el mercado, pero lo mejor es tasar ambas casas.

Una vez que se ha establecido el valor de cada uno de los inmuebles, se tiene que acudir al notario para firmar la permuta y cada una de las partes pasará a ser propietario de la vivienda del otro.

La opción más sencilla es esta, sin embargo, en muchos casos una o las dos viviendas tendrán una hipoteca pendiente. Cuando esto sucede, el proceso se alarga y se complica. Será necesario que cada nuevo propietario se subrogue a la hipoteca de la propiedad y esto es algo que tendrán que aprobar los dos bancos. Como es lógico, los estudios llevarán un tiempo y la firma será más compleja.

Es una buena opción la permuta de viviendas en particulares

En principio, y si las dos casas están libres de cargas, la permuta inmobiliaria puede ser una buena opción para cambiar de casa sin grandes complicaciones. De hecho, en general tanto los trámites como los gastos que conlleva la operación serán inferiores a los de una compraventa tradicional.

Sin embargo, hay que ser sinceros y tener claro que encontrar las viviendas adecuadas que intercambiar no es fácil. Es un acuerdo distinto a otros y no siempre es sencillo llegar a él. Además, si es entre amigos o familiares, la negociación puede causar conflictos personales que seguro que no deseas.

¿Es una buena opción? En definitiva, depende de cada caso concreto y de que se logre un acuerdo favorable para ambos propietarios. A partir de ahí, te tocará a ti decidir si la mejor forma de cambiar de casa es la permuta de viviendas entre particulares.

Preguntas frecuentes sobre permuta de viviendas

La permuta de viviendas no saldrá gratis, sino que ambas partes tendrán que asumir una serie de gastos, son estos:

  • Notaría.
  • Registro de la Propiedad.
  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
  • Plusvalía Municipal.
  • Ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF.

En el caso de que todavía esté pendiente el pago de una o de dos hipotecas, la subrogación también puede conllevar algunos gastos.

Fiscalmente la permuta de viviendas tributa como si se hubieran realizado dos contratos de compraventa, estando cada parte obligada a pagar los gastos de notaria y registro, el impuesto de trasmisiones patrimoniales de ese bien inmueble y la ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF. 
 

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